Esos objetos que pasan desapercibidos en casa y se convierten en algo bonito.
Os presento mi ex-tarro de miel. Cuando lo vi vacío me enamoré y no dudé en ponerme manos a la obra. Simplemente con un poco de cuerda, unas tijeras y un trocito de puntilla adhesiva lo podemos transformar.
¿Y qué podemos hacer con un tarro?
Os voy a dar dos ideas con las que podréis decorar vuestra fiesta o simplemente decorar algún rincón de vuestro hogar.
La primera, cortando un poco de cuerda rústica y rodeándola formando un lazo. El resultado es este:
Otra idea, utilizar un poco de puntilla adhesiva (la podéis encontrar en cualquier tienda donde vendan artículos de scrapbooking ) y, si queréis, algo de cuerda alrededor.
Y con estos detallitos conseguimos convertir nuestro tarro en un original florero para decorar cualquier rincón de casa.
Espero que os haya gustado. ¡Feliz semana! Irene.







No hay comentarios:
Publicar un comentario